Poética menor

 "El lenguaje común menciona cosas exteriores, por tanto ilusorias. 

Lo real habla por boca del poeta"

Van Doren

Nosotras decimos así: Toda verdad es triple, toda pregunta es triple, toda respuesta es triple.

Debes antes que otra cosa aprender a preguntar, de otro modo no obtendrás respuesta. Aprende a preguntar de una sola manera, es decir: triplemente.

La razón verdadera en el corazón falso produce hipocresía. El sentimiento verdadero en la cabeza falsa produce estupidez.

La acción verdadera en la cabeza falsa produce el regreso de la acción 
y en el corazón falso la humillación.

Si falsa es la acción y la cabeza verdadera, el vacío irá delante.
Cuando el corazón, la cabeza y la acción están falseadas, según las proporciones de la mezcla producirán: la venganza, la envidia, la desazón, al aburrimiento y el no. 
Quien piensa, siente y actúa verdaderamente va en dirección única que es triple.
Has de saber finalmente que la pregunta es por el individuo en proceso y desde perspectivas diferentes. El individuo es estático, el proceso dinámico y las perspectivas dependen de los intereses de quien pregunta.

Nada hay que no tenga esas presentaciones y cada una de ellas es un individuo triple.
Ahora bien. Todo ser refleja esos individuos en distinta proporción y eso da a cada cosa su sustancialidad.
Trabajamos con los individuos del siguiente modo:
Trajimos máquinas para medir y producir.
Cuando quisimos dar vida a algo, lo colocamos en el centro.
Por encima pusimos un ámbito mayor que él, por debajo todo los elementos propios de su composición y a sus costados un medio adecuado.
Este medio entraba y salía de nuestro individuo, pero también el individuo estaba conectado con el macrosistema de arriba y el microsistema de abajo.
Por tanto, nuestros individuos (a los que queríamos dotar de vida) eran como triángulos conectados en sus tres vértices con otro sistema.
Mientras el sistema mayor actuaba por influencias o cósmicamente y su función era dar ciclos y ritmos apropiados, el menor lo hacía alquímicamente, siendo su trabajo el de formar y transformar substancias en el interior del triángulo.

Esta poética menor trata también sobre el Tarot.
Las cartas de Thot o Tarot, han circulado con distintos diseños desde los primeros siglos de nuestra Era. En esta Poética, el Tarot aparece como un mazo de 78 cartas de 10 individuos y 12 de proceso. Las 12 de proceso forman un horóscopo. A su vez, las 56 restantes están divididas en cuatro series de 14 cartas cada una. Cada serie se diferencia por un elemento distinto. Así: los oros representan el elemento Tierra; las copas, el elemento agua; los sables, el aire y los bastos o caduceos, el fuego. Por último, cada serie de 14 cartas está dividida en 5 figuras (rey, reina, alfil, caballo y torre) y 9 eneagramas. Estos eneagramas aparecieron en occidente ya en el siglo X y hay descripciones en Filotes. En cuanto a Hermes Thot, supuesto creador del Tarot, no hay indicios que permitan afirmar o negar que se trata del mismo personaje que menciona Platón.
Cada carta de los arcanos mayores (las primeras 22) está dividida en tres partes o planos, siendo la parte superior representativa del plano cósmico; la media, del plano psíquico y la baja del plano alquímico. Teniendo esto en cuenta, se sabe que para comprender un individuo (cualquiera de las 10 primeras cartas) es necesario explicarlo por el sistema mayor en que está incluso, por el medio que lo rodea y por los elementos que lo componen. 
Ahora bien, los individuos estudiados así, están en estática, pero únicamente se los comprende al ponerlos en dinámica en algún momento de proceso. Esa es la colocación del individuo en el horóscopo (cartas 11 a 22) y muestra al individuo en el momento del proceso en el que se encuentra 

En cuanto al medio, colocamos en él (y a los costados de nuestros individuos) cuatro figuras vibratorias distintas que con el correr de los tiempos fueron confundidas con estados materiales, llamándoselas: "oros", "copas", "sables" y "caduceos".
Cada una de las figuras vibratorias poseía cinco momentos y esto nos permitía adecuar las proporciones de vibración del medio. Posteriormente, a los momentos se los recordó en los juegos como: "rey", "reina" "alfil", "caballo" y "torre". 
En los diversos juegos, efectivamente, quedaron grabadas nuestras máquinas. Todos ellos surgieron de inadecuados tratamientos de sus partes. Sólo quedó un juego que refleja a todas las máquinas completas. El mismo es una máquina de máquinas. Es el juego completo con el que se pregunta y responde y mediante el cual los individuos, los procesos y las intenciones quedan develados. 

Este pasaje hace alusión al Tarot como ''máquina de máquinas" que aparece compuesta por ''máquinas menores": horóscopos, eneagramas, estrellas, cuadrados, triángulos, mandorlas, círculos y ''puntos".

Finalmente, usamos tres máquinas iguales para ámbitos desiguales y colocamos en cada uno de ellos al macrosistema, al individuo y su medio y al microsistema.
Las tres máquinas giraban sincronizadamente en un único sentido posible y estaban conectadas entre sí de un único modo posible, pasando elementos de unas a otras.
De modo que esa forma repetida en tres era una y servía para componer y descomponer. Así como otra máquina era también una en su forma y distinta a la anterior, ya que se aplicaba a todo proceso, siendo numerosa la materia de cada proceso y distinta en cada caso.
Las formas de la máquina de composición y de la máquina de proceso eran distintas entre sí, pero estaban conectadas en un punto.
Ese punto fijaba el nivel de trabajo de la totalidad. El nivel manejado desde el punto, respondía a nuestras intenciones. 

El punto a que se refiere este pasaje, no es sino la intención o el interés que debe fijar quien investiga. Así que antes de cualquier estudio, se debe fijar el punto de vista o punto de interés. 

Podíamos gracias a él subir hasta las esferas más grandes y distantes o bajar a los planos más pequeños y por eso también, distantes. Cada paso por un plano más amplio o restringido correspondía a una tríada intencional ascendente o descendente. 

Quiere decirse que se debe fijar el nivel o la profundidad del estudio.  De este modo, se puede "descender'' o "ascender" en cualquier estudio concreto, llevando siempre el mismo método.

Para comprender el estado de cualquier individuo, conviene retener que todo está en proceso y que los individuos mantienen su identidad en los distintos pasos, hasta que a veces logran independizarse de las condiciones de su origen.
Si algún individuo se independiza de esas condiciones a lo largo de su proceso, es porque perdió su identidad y se transformó en otro. A ese fenómeno lo llamados TRANSMUTACIÓN. Pero no debe suponerse que todo individuo se libera de las condiciones, siendo que involuciona a veces, que queda fijado a una etapa, o que evoluciona sin perder su identidad... sin transmutarse.
Dicho esto, expliquemos los pasos de la máquina de proceso desde el comienzo a la transmutación con cualquier individuo introducido en ella, comprendiendo que todo individuo estaba en ella y que nada existía afuera.
Es una máquina espiralada que conectaba el pasado con el futuro, habiendo sido cada paso el presente o instante de proceso en que se encontraba cada ser.

La máquina de la parte del proceso es el horóscopo que sirve casi como regla nemotécnica para recordar los momentos evolutivos por los que pasa todo individuo desde que surge hasta que se transforma. (En el arcano XXII:  El Mundo)
Al transformarse, comienza nuevamente el ciclo, repitiendo los mismos pasos, pero a otro nivel, (comenzando de nuevo con el arcano, sin número: El Loco).
por eso el texto le da forma "espiralada". (El ciclo es una cinta de Möbius que asciende, (eso espero))

A nuestra llegada se comenzó subiendo escalones, de abajo hacia arriba, desde lo burdo a lo perfecto. 

Se refiere a la escala de doce peldaños propia de la "vía húmeda" de la Alquimia. En ese sistema operativo se trabaja con azufre y mercurio, en reemplazo de oro y plata con los que se comienza a operar en la "vía seca" y a los que se llama Sol y Luna. Existen alquimistas que afirman haber partido de un solo elemento de naturaleza andrógina, (vía mística) En la Tabla de Hermes Thot, la operación se realiza por la vía seca. Sus recomendaciones para el proceso completo se encuentran en "La tabla esmeralda".

Cada escalón fue triple.

Cada carta del horóscopo (11 a 22) como todas las de los arcanos mayores, está dividida en tres partes. En esta serie la parte superior o cósmica indica los pasos de la Meditación Trascendental mediante la cual se supone que la conexión con planos superiores. La parte media, indica los pasos de un oscuro yoga posiblemente de raíces tántricas gracias al cual se supone puede desarrollarse el psiquismo.  En síntesis, podemos decir que la parte alta explica el proceso de la Astrología Esotérica, la media explica la Alta Magia y la baja la Alquimia. 
Estas tres ciencias se parecen a las supercherías conocidas con los mismos nombres, del modo en que un hombre vivo se parece a una momia.

En la primera época, llamada de la Condición, todo estuvo preparado para comenzar la Obra. Se creó el ámbito del surgimiento. Este período fue conocido también como del Cordero, por la sumisión a las condiciones creadoras.

En la época de la Fusión, llamada del ''Toro Negro'', se entregó la llave de la puerta de las tinieblas y allí en el caos surgió el pavo real desde lo más negro hasta el rojo fuego y el blanco brillante en su plumaje.

En la época de la División, la mezcla confusa fue separada. Los hermanos estaban tan estrechamente ligados, que por eso fueron llamados ''Gemelos''. Se los separó con la espada. De allí brotó su sangre y desde entonces se buscan para unirse nuevamente, y de allí surge el sentimiento conocido como Amor. Ese fue el instante del diluvio de sangre que dio el color rojo a todo lo que tocó y dejó el gusto a sal en las cosas. Allí brotaron las primeras distinciones. 

En la época de la Disolución surgieron las definiciones. Fue conocida como época del ''Cangrejo'': las garras se opusieron y el caminar se invirtió como se invierte la imagen del espejo. Para lograr esto, dijimos: ''Hagamos tres veces la misma cosa". Por eso, las palabras fueron ''Tres RES". Aquello logró la diferencia entre la siniestra y la diestra, entre la sensación y la imagen, entre lo femenino y lo masculino. Siempre disolviendo lo que dificultaba el paso.


Allí terminó la gran Cuaterna, porque se sucedieron cuatro épocas, cuatro grandes trabajos. Pero esos trabajos no se hicieron desde lo alto bajando, sino que desde el fondo de las minas trabajamos con la primera materia caótica e informe, hasta producir la definición. Fue pues, la cuaterna de la Alquimia material, aunque en cada paso dominamos tres planos.

En la época de la Activación produjimos el surgimiento de ámbitos restringidos dentro del gran sistema ya creado. Aquella edad es recordada como la del ''León Verde'', en la que todo se activó no por el fuego que se produce al frotar las maderas del Sol, sino por nuestro fuego que es como agua, pero que hace fermentar y burbujear y donde surgen los ojos del pescado. Así, secando y lavando nuevamente, fue subiendo el espíritu puro, libre de imágenes. Por cuanto si la esencia del espíritu era gris, nuevamente se la calcinaba en el fuego vulgar hasta lograr la blancura. 

En la época de la Circulación, acrecentamos el ámbito que era ya restringido. El León quiso devorar al niño, pero la madre lo ocultó entre sus ropas. No obstante, el niño siempre resurgía resplandeciente sin que el León pudiera destrozarlo. El niño creó el juego de pelota que sube hasta el cielo y que al caer es recuperada hasta volar nuevamente. La pelota fue hecha con plumas de cisne para que volara alto. Así ocurrió el ascenso de la torre y la caída del rayo en ciclo ininterrumpido. 

En la época de la Precipitación, se depuró el ámbito. Sobrevino un tiempo de gigantes en que éstos aprendieron a pesar y medir la Tierra y el Firmamento. Tiempo en que aprendieron a lavar el material en cuencos con el agua de lluvia, con la lluvia de estrellas que bajó del cielo, desde un punto en que está clavado un sol de fuego verde. Fue el momento del diluvio de fuego y de la creación del aire por arriba de la Tierra como evaporación de lo consumido. 

En la época de la Formación, hicimos al hombre y éste resultó de agregar distintos materiales dándoles unidad, así como se forman las montañas agregando vetas de distintos elementos. Un espíritu en la parte más alta del hombre... hielos que se evaporan en las cumbres. Trabajos de humedad y calidez, en donde los escorpiones toman con sus garras y elevan sobre sí su lanza mortal. 

Así terminó la segunda Cuaterna. La cuaterna del aire, del neuma, de la psiquis, como un soplo o un aire que sube por ser más liviano.

En la época de la Compenetración, creamos la posibilidad y la opción y con ello la crisis. Hubimos de ser precisos en el blanco. Fue la edad en que el arquero se compenetró con su mujer en un segundo caos, en una segunda noche y oscuridad de los tiempos. Esa época es rememorada también como la entrada del Rey Rojo en el palacio de la Reina Blanca. Todo se produjo al pasar una puerta, al entrar en el recinto en que ambos fueron muertos y disueltos por nuestro fuego luego de su paraíso. Después de la disolución, la pareja no fue expulsada de allí, sino que sirvió de simiente mientras aumentamos el calor de la Naturaleza. 

En la época de la Desconfusión, encauzamos la fuerza en una sola línea. Como el unicornio penetramos y separamos el segundo caos. Esa separación fue costosa ya que debimos traer desde fuera aquella energía que surge en las tormentas y de la frotación del elektron o ámbar, quedando el nuevo cuerpo muy puro, muy apto para la vida. Aquella fuerza es el plasma del Universo. Notamos la presencia de la vida por la fragancia y la calidez. 

En la época de la Conversión, regeneramos y transformamos al Hombre derramando sobre él nuestra agua, nuestro elektron y de ese tercer diluvio de energía resurgió como ave que purificamos debidamente. Nuestra ave surgió de allí y nosotros fuimos recordados como los ''aguadores" de la humanidad. 

En la última época, la de la Proyección, la del pez, sacamos al Hombre de su medio y desapareció todo lo que hasta ese momento había sido. Brotó un Hombre capaz de multiplicar, como un solo árbol multiplica numerosos frutos. Se multiplicó por la Tierra y afuera de ella, poblando el Universo. Así hicimos al Hombre eternamente joven, invulnerable y con capacidad de transformar todo a su contacto. 

Allí terminó la tercera Cuaterna, la del Cosmos y de allí salieron los que ahora trabajan en el caos de los mundos inferiores habiendo llegado de mundos lejanos. Pero están aquellos que deben esforzarse en multiplicar las obras y los que como soles multiplican desde su centro, por efecto de la presión hacia el centro.

ORACIÓN
"Tú que eres la luz de la Gnosis,
enséñame a ver tu presencia en lo Uno y lo Todo.
Enséñame a ver con el entendimiento
por encima de la Tierra y por encima de los ojos humanos.
Tú que eres lo permanente,
muéstrate a través de mis recuerdos,
de mis pasiones,
de mi fuerza que no es mía.
Tú que eres lo Uno y lo Todo,
siempre quieto y activo,
muéstrame el misterio de aquello que no está en Ti
para comprender por la Gnosis
que estás por encima de la luz
y también de lo oscuro
en unidad eterna".

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