Fludd

 Robert Fludd

También conocido como Robertus de Fluctibus (1574, Bearsted, condado de Kent –1637, Londres), fue un eminente médico paracélsico, astrólogo y místico inglés.
Fludd es considerado como uno de los grandes humanistas del Renacimiento: su conocimiento se apoyaba en el conjunto de las Humanidades, y consagró una parte importante de sus voluminosos escritos a defender la reforma de las ciencias.​
En tanto que médico y alquimista, se interesó por las ideas de Paracelso. En materia de medicina, es reconocido como un precursor. A él se debe la descripción del primer barómetro. Fludd fue la primera persona en tratar acerca de la circulación de la sangre, y de hecho llegó a la conclusión correcta. Sin embargo, su conclusión se basaba en la analogía del macrocosmos-microcosmos, una teoría en la que todo cuanto acontece en el microcosmos (humanidad) está bajo la influencia del macrocosmos (cielo). Su teoría planteaba que la sangre debe circular puesto que el corazón es como el Sol, y la sangre como los planetas. Posteriormente, William Harvey explicó la circulación de la sangre en términos más modernos y experimentales, aunque el trabajo de Harvey todavía hacía referencias a la analogía macrocosmos-microcosmos de Fludd.

Obra
·Tractatus apologeticus integritatem Societatis de Rosea Cruce   defendens, 1617.
· Tractatus theologico-philosophicus, 1617.
· Utriusque cosmi maioris scilicet et minoris Metaphysica, physica atque technica Historia, 1617.
· Tractatus secundus. De naturae simia seu technica macrocosmi   historia, 1618.
                          
. Veritatis proscenium, 1621
· Monochordium Mundi symphoniacum J. Kepplero oppositum, 1622.
. Sectionis Primæ Portio Tertia De Anatomia Triplici, 1623.
· Philosophia sacra et vera christiana seu Meteorologia cosmica, 1626.
· Sophiae cum memoria certamen, 1629.
. Svmmvm bonvm, quod est verum magiae, cabalae, alchymiae verae,   1629
· Clavis philosophiae et alchymiae, 1633.
· Philosophia Moysaica, 1638.
Robert Fludd  fue un espíritu renacentista cuyo erudito interés abarcó la arquitectura, las matemáticas, la música y las esferas pitagóricas, la ingeniería militar, la hidrología, la óptica y, por lo que más se le recuerda, la astrología, la alquimia, la Cábala, el hermetismo y el rosacrucianismo. Practicó medicina a la manera de Paracelso, y de este gran maestro suizo incorporó una filosofía del mundo como imagen de la divinidad: el hombre y la naturaleza siendo el microcosmos de Dios y las estrellas. Uno de los indudables talentos de Fludd fue el dibujo, y esa eterna tarea de buscar representar a Dios --de crear una imagen que sirva como mapa psíquico de aquello inconmensurable que sólo puede ser simbolizado pero nunca significado-- dejó algunos de los diagramas herméticos y alquímicos más logrados y consultados entre los estudiosos de las ciencias ocultas.
La obra maestra de Fludd, Utriusque Cosmi, comprende más de 60 grabados que ilustran su filosofía.
Utriusque cosmi maioris scilicet et minoris Metaphysica, physica atque technica Historia, 
1617 - 1621
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